Esta web no tiene plugins. Tampoco plantillas. Y no es casualidad: es una decisión.
La mayoría de las webs de pequeños negocios funcionan sobre sistemas que necesitan actualizaciones constantes, extensiones de terceros y mantenimiento mensual. Cada pieza añadida es una puerta más que vigilar.
Aquí el enfoque es el contrario: código a medida, solo lo necesario, nada que caduque. El resultado es una web más rápida, más segura y sin cuotas de mantenimiento escondidas.
Este blog que estás leyendo funciona igual: cada artículo es un simple archivo de texto. Sin base de datos, sin editor pesado, sin complicaciones.
Si te preguntas cómo se traduce esto a tu negocio, esa es exactamente la conversación que me gusta tener.